Agradecemos a todas las personas que dedicaron tiempo a compartir sus opiniones y perspectivas sobre este caso en las redes sociales. Como ya hemos mencionado anteriormente, es la diversidad de opiniones la que enriquece el debate y nos permite seguir aprendiendo juntxs.

En la primera parte de este texto dimos un primer vistazo al polémico caso de la marca Pippa Holt, compartimos las posturas de las maestras artesanas de San Juan Colorado y Santo Tomás Jalieza y también de la estilista australiana Pippa Holt. Este caso tiene muchas aristas y ofrece diferentes perspectivas para analizar las colaboraciones comerciales entre las artesanas, las diseñadoras y marcas. Además de lo narrado en la primera entrega, algo que se debe de tratar con prioridad es el cambio de nombre a la prenda tradicional de San Juan Colorado, de huipil a caftán. Dicho renombramiento refleja una estrategia de mercadotecnia que desatiende el factor identitario y cultural de las artesanas y comunidades a las que pertenecen. En consecuencia, la narrativa y comunicación de la marca no expone constancia de la preexistencia de un diálogo respetuoso y consenso entre grupos culturales. Esto refleja una tendencia de mercadotecnia de varias décadas en la industria de la moda que es necesario revertir.

Cambiar el nombre de cierta prenda o accesorio es una práctica común entre diversas marcas que se han dedicado a diseñar y comercializar piezas con textiles originarios. El uso de estas palabras, que no siempre existen en la cotidianidad de los pueblos, responde a una acción de mercadotecnia cuya intención final es hablar al público meta o comprador final en un lenguaje coloquial. Si bien en el sitio web de la marca Pippa Holt hay un apartado donde se explica el cambio de nombre titulado “Kaftan or Huipil”(1), el recurso resulta insuficiente, sobre todo por la generalización que implica el nombre caftán en diferentes regiones y la invisibilización del término náhuatl huipil (o xicun en mixteco). La justificación ofrecida en el sitio puede pasar desapercibida por el público, ocasionando que predomine la  desinformación sobre el tema. Es necesario que la marca se plantee con seriedad la posibilidad de devolver el nombre tradicional a la prenda, y ofrecer una aclaración visible en todas sus plataformas de venta y puntos de contacto con la consumidora final (lo que incluye etiquetas, redes sociales, sitio web, promocionales en puntos de venta, etc). 

Foto: Cortesía

Por otra parte, desde Viernes Tradicional hemos compartido anteriormente material sobre esta práctica. Aún cuando las palabras huipil y caftán (kaftan en inglés) tienen semejanzas en su significado,  los contextos culturales e históricos de origen son completamente diferentes. Efraín Martínez, miembro del Consejo Consultivo de #ViernesTradicional nos compartió lo siguiente:

“El caftán es una prenda de origen persa, más compleja que un huipil hablando de la estructura. Tiene mangas y una forma más «estilizada». El huipil puede ser corto o largo, y se caracteriza por ser una prenda «simple», hablando de su estructura, que no tiene mangas y su belleza radica en los bordados o en la técnica textil con la que fue elaborado. Está mal reemplazar la palabra huipil porque son prendas totalmente distintas en forma y origen”(2).

Si bien ambos términos comparten una legión poderosa, ancestral e histórica, es importante destacar que el huipil responde a la herencia cultural milenaria  de los pueblos originarios de nuestra región y representa miles de años de herencia cultural e identitaria. Por lo que presentar esta prenda como huipil, o en su caso xicun (ya que cada pueblo lo nombra en su propia lengua), no solo brindará claridad en relación al producto que se adquiere, sino también  visibilidad y reconocimiento a las comunidades y sus expresiones culturales.

Por consiguiente plantear  un balance entre la necesidad de mercadotecnia y el origen de la prenda es primordial, pues cuando la mercadotecnia prevalece, el origen queda en desventaja y no se logra la valoración y el respeto a los saberes colectivos de las comunidades. Una acción imperante en el contexto global actual y madurez del Sector Saber Artesanal Textil en México. Esto desemboca en la siguiente reflexión: desde las ONG podemos continuar la labor de sensibilización y educación en derechos patrimoniales para que estos riesgos se entiendan de fondo y así, los grupos o colectivos de artesanas que colaboran con las marcas puedan autogestionar su saber, tanto para prevenir, como para defender casos de apropiación cultural indebida o, en su caso, mejorar sustancialmente las prácticas a partir de reflexiones en torno a las colaboraciones comerciales bajo un esquema de comercio ético y de decisiones informadas.

Viernes Tradicional conversó directamente con Pippa Holt sobre esta situación. Compartimos que los procesos de trazabilidad y la estrategia de comunicación requieren replanteamientos y acciones urgentes. Asimismo se planteó la posibilidad de transformar su comunicación para mostrar con claridad al público el orígen cultural de su prendas y la complejidad de las condiciones de las comunidades que históricamente las producen. También se tocó base en un posible cambio de categoría de producto en las tiendas retail de alta moda. 

El sector Saber Artesanal Textil en México está evolucionando y desde hace varios años se han estado construyendo las bases para poder ser un referente a nivel global en cuanto al respeto y valoración de los saberes colectivos y del patrimonio intangible de los pueblos originarios. Todo desde el marco legal, la labor de formación con los colectivos, y las colaboraciones comerciales éticas hasta el consumo consciente (3) . 

Por lo tanto analizar la importancia de estas acciones es fundamental, pues no se trata de meras implementaciones superfluas. Estas prácticas, más allá de contribuir a la construcción de una relación comercial justa, comprenden implicaciones profundas en términos de cultura e identidad que permiten un mejor análisis sobre la indumentaria que vestimos. 

Foto: Cortesía

Desde Viernes Tradicional consideramos como prioritario el derecho de los pueblos a la economía autogestiva y autodeterminada, a través de la decisión de los colectivos de artesanas de con quiénes colaborar y cómo colaborar, tomando en cuenta las condiciones históricas de inequidad en las relaciones sociales y comerciales, el gran poder acumulado de diseñadores y casas de moda y considerando la posición desigual en la que se encuentran las comunidades y grupos de artesanas y artesanos en todo el mundo. Adicionalmente a lo ya mencionado en cuanto al nombre huipil, nos dimos a la tarea de analizar el caso Pippa Holt a través de la aplicación práctica del Decálogo Saber Artesanal Textil (4), en sus apartados dedicados a promover el comercio ético y las buenas prácticas de colaboración. A continuación se resumen los hallazgos más relevantes de este análisis en cuanto a las prácticas de transparencia de la marca.

Transparencia y Trazabilidad.

El reconocimiento y respeto del esfuerzo, valor y decisiones de las artesanas tejedoras, brocadoras o bordadoras como mujeres independientes, autogestoras e informadas, es fundamental para el inicio de cualquier proceso de colaboración. A su vez, la transparencia en la agenda y en los objetivos del proyecto, así como durante todo el proceso, permitirán prácticas más informadas, consensuadas y justas. De igual manera, la transparencia en el proceso de costos de toda la cadena de valor, hasta la determinación del precio final, incluyendo el reparto equitativo de los beneficios y utilidades económicas, son elementos que se deben presentar frente a las comunidades para que éstas puedan decidir libremente si se realiza o no la colaboración. 

Con la información hasta ahora recabada sobre el caso Pippa Holt, encontramos que la firma no es del todo precisa con el público sobre su prácticas de transparencia y trazabilidad de la cadena de valor. Si bien las artesanas han manifestado que la marca ha pagado por el producto hasta el doble que lxs compradorxs locales, sin regateos y sin demeritar su trabajo(5), la marca ha ofrecido algunos datos sobre los acuerdos de colaboración con los diferentes grupos de artesanas. Aun con esta información, la firma aún no se ha expresado abiertamente sobre otros aspectos como los costos de logística, mercadotecnia, y el reparto de utilidades y beneficios, entre otros. Asimismo, tampoco queda claro si las artesanas juegan un rol en la estructura o toma de decisiones de la empresa y no solo en el proceso de diseño de las prendas. 

Estas imprecisiones sin duda han contribuido a que la firma sea fuertemente cuestionada por lxs consumidorxs sobre el tipo de  relación que mantiene con las artesanas, a su vez que reclaman el indudable cambio de nombre de las prendas. Es tarea de todas y todos como consumidores exigir a las marcas que construyan y mantengan una relación ética y justa, responsable y respetuosa en las colaboraciones comerciales que realicen. Asimismo, es de suma importancia que las maestras artesanas conozcan a fondo los procesos de gestión y valoración patrimonial de los conocimientos ancestrales y colectivos de la comunidad, así como el cuidado de las de las relaciones horizontales entre las compañeras y compañeros del colectivo, con el fin de mantener los principios de ética, responsabilidad y respeto para el buen vivir individual y colectivo. 

Vale la pena resaltar que al cierre de este artículo, la marca Pippa Holt publicó un comunicado en su perfil de Instagram expresando nuevamente su postura y declarando que en su página web había actualizado algunos de los procesos sobre los valores de la marca así como la polémica del uso de los términos caftán y huipil. Viernes Tradicional constató que en el sitio web se integraron más datos así como un primer desglose para manifestar los rubros en los que la firma invierte recursos.

Foto: captura de pantalla

En el Decálogo Saber Artesanal Textil: Colaboraciones Comerciales se establece la importancia de la existencia de un convenio (acuerdo) entre los colectivos y las firmas que comercializan productos textiles tradicionales, existiendo una transparencia de costos, precios y beneficios/utilidades, de manera que las mujeres no solo puedan ejercer su derecho a tener una fuente de ingresos que les garantice un desarrollo sostenible, si no también se fortalezcan las posibilidades de construir relaciones de colaboración horizontales, éticas y sobre todo equitativas. 

En nuestro siguiente texto presentaremos un ejercicio de vinculación de este polémico caso, en forma de infográfico con el ya mencionado Decálogo Saber Artesanal Textil: Colaboraciones Comerciales, el cual nos brindará un panorama sobre las acciones a mejorar por parte de la firma en el corto y mediano plazo. ¡No te lo pierdas!

NOTA: Las opiniones y declaraciones expresadas en este documento son responsabilidad exclusiva de lxs entrevistadxs y no representan necesariamente la posición oficial de NGOimpacto y de Viernes Tradicional.

Referencias:

(1) Elegimos usar caftán en nuestra marca para expresar nuestro enfoque internacional y nuestro amor por la moda. Caftán puede ser cosas diferentes para diferentes personas. Para nosotros, evoca un ambiente festivo. La palabra aparece a lo largo de los siglos en muchas formas diferentes para diferentes ocasiones y usos, usados ​​por hombres y mujeres, en todo el mundo. Los estilos, usos y nombres para el kaftan varían de una cultura a otra. Pippa Holt Kaftans transmite las cualidades prácticas de nuestras colecciones: livianas, aptas para vacaciones, hermosas para usar en el calor.
El nombre correcto, el aceptado por los estudiosos, para las versiones tejidas mexicanas con las que trabajamos es «huipil». Huipil es una palabra hermosa, con una herencia importante, pero no se usa universalmente. Donde trabajamos, las mujeres mayores los llaman «batas», que se traduce aproximadamente como vestidos, o en el caso de los cortos «blusón», que significa blusa grande. A veces los tejedores dicen «xicun», que técnicamente es un chal. Es inusual escuchar la palabra huipil usada conversacionalmente aquí donde se habla el idioma regional mixteco. (https://www.pippaholt.com/pages/our-values-pippa-holt-kaftans). 

(2) Declaración retomada de nuestra página de Facebook: https://www.facebook.com/viernestradicional/posts/1966977600103180
(3) En el comunicado expresado por la firma, se manifiesta que en su página web han tomado acciones para retomar estos temas.
(4) Sub-Decálogo Saber Artesanal Textil, punto 3 y 4: El valor de la cultura e identidad, el valor de nuestros productos textiles. y Preservación y protección de los saberes colectivos de los pueblos originarios.
(5)  Verónica Mendoza, entrevista personal.