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En el tema del mes buscamos difundir información sobre el huipil de Xochistlahuaca, Guerrero y justo en el marco de la semana de Fashion Revolution, les presentamos a Amancia Merino Valtierra, artesana originaria de este municipio.

El hecho de publicar esta pequeña entrevista que tuvimos con Amancia justo en el contexto de cuestionarnos quién hizo nuestra ropa, nos deja un espacio de reflexión sobre la importancia de conocer a los y las artesanas que trabajan en los tejidos y bordados que vestimos, reforzando la ideología y práctica el comercio ético y la importancia de saber que #ElOrigenSíCuenta.

Amancia trabajando su telar de cintura. Fotografía de Amancia Merino.

 

 

Amancia Merino nos ha guiado en el conocimiento del huipil de su municipio y las implicaciones de su elaboración (para leer esta entrega da click en el siguiente enlace: El huipil de Xochistlahuaca). Platicando con Amancia, nos adentramos en su historia para conocer cómo comenzó a trabajar esta técnica:

 

Me llamo Amancia Merino Valtierra, tengo 35 años de edad y soy originaria de Xochistlahuaca, Guerrero. Aquí vivo y aquí trabajo como responsable de un grupo colectivo que se llama Cachi we xque (traducido de amuzgo a español significa “águila de dos cabezas”).

 

Mi mamá me enseñó a tejer cuando tenía 7 años. Cuando comencé a tejer, mi telar de cintura era de 30 centímetros de ancho porque mis brazos no me daban para hacer tejidos más grandes. Aquí es común que a los 7 años las madres les comiencen a enseñar el tejido amuzgo a sus hijas.

 

Cuando comencé mi bordado, hacía lienzos con el brocado que le llamamos cucaracha de agua y hasta los 10 años hice mi primer huipil; con la experiencia pude también hacer rebozos y servilletas.

 

El tiempo que me llevo tejiendo, varía dependiendo qué es lo que tenga que hacer en el día, pero normalmente desde temprano hago mis pendientes, como a las 9:00 am me estoy preparando para desayunar y a las 11:00 am comienzo a tejer. Cuando me pongo a hacer mi telar de cintura, le dedico de 5 a 6 horas en todo el día porque no puedo tejer mucho, uno se cansa de la vista y de la espalda; es un trabajo muy difícil.

 

A veces me pongo a pensar cómo hacer cosas nuevas o diferentes a las que se hacen aquí, porque veo algunas diseños que salen en internet y pienso que tal vez a las personas les gustaría vestir mi trabajo agregando bordados o figuras nuevas.

Amancia con una camisa tejida y brocada en telar de cintura hecha por ella misma. Fotografía de Mariana Gonzalez Saravia.

 

 

Con el grupo Cachi we xque, nos reunimos y salimos a vender nuestro trabajo y nos da gusto ver que hay mucha gente que nos compra y valora nuestro trabajo.

 

No conozco #ViernesTradicional, pero cuando una persona compra nuestro trabajo, creemos que lo compran porque lo conocen y valoran, es un trabajo muy difícil que vale la pena conocer su significado y todo lo que representa nuestro huipil, cada figura que brocamos, porque cada hilo dibuja todo lo que nos representa.

Amancia Merino y Manuela López Mateos. Fotografía de Manuela López Mateos.

Cuando una persona compra un huipil, yo la respeto porque veo que valora mi trabajo.

 

¡Muchas gracias a Amancia por dejarnos conocer un poco de su día a día en el maravilloso trabajo que realiza!

 

Para contactar a Amancia o a la cooperativa Cachi we xque, envía un mensaje mediante su página de Facebook (click aquí).

 

 

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