Yalina Gabriela Ruiz Chino, tiene 28 años, nació en la Ciudad de México de padres originarios de Villa Hidalgo Yalalag, Sierra Norte de Oaxaca. Yali, como la conocen sus amigos, es comunicóloga egresada de la FES Aragón, UNAM, donde hizo una especialidad en Prensa. Desde hace 3 años trabaja con la Alianza de Mujeres Indígenas de Centro América y México donde está involucrada en la agencia de noticias Notimía, llevada al 100% por mujeres indígenas y afrodescendientes. Yali lleva las redes sociales y escribe contenidos sobre logros indígenas y temas que otros medios no cubren.

Yalina es comunicóloga y periodista orgullosamente Yalalteca.

Paralelo a sus actividades profesionales, Yali inicia hace 3 años su propio proyecto de difusión de cultura yalalteca y comercialización de prendas y huaraches de esta comunidad: Yell (pueblo en zapoteco), conoce su página de Facebook dando click aquí. La idea surge durante la exploración de sus propias raíces, cuando se da cuenta que en su comunidad las personas están muy orgullosas de su patrimonio textil y huarachero, pero que no han sido suficientemente hábiles en la difusión de su cultura hacia el exterior.  

Aunque Yali no nació propiamente en Yalalag se ha sabido mantener cerca de sus raíces gracias a su madre.

“Tengo mi maestra que es mi mamá. Ella me ha enseñado muchas cosas sobre nuestra cultura que luego confirmo platicando con otras personas de la comunidad y por supuesto, también leyendo. Siempre doy como referencia la tesis de maestría de la historiadora Patricia Lache, disponible por internet. Ella es la única que conozco que ha escrito sobre el huipil de Yalalag y a través de su texto he aprendido sobre su historia y sus simbolismos. Hay otro libro escrito por el antropólogo Julio De La Fuente llamado Yalalag pero ése ya sólo se encuentra en bibliotecas.”

Yalina y su mamá. Fotografía de Susana H Frías.

A través de Yell, Yalina organizó una exposición fotográfica y textil que se presentó en diciembre de 2016 en la Fundación Pascual Boing de la Ciudad de México (http://weremag.com/2017/01/07/ecos-visuales-presencia-de-yalalag-en-cdmx/). Actualmente, Yali está buscando espacios culturales donde presentar la exposición, pues reconoce el gran impacto que ésta tuvo tanto en la difusión como en la venta de artesanías.

Yalina en la exposición organizada por Fundación Pascual Boing. Fotografía de Susana H Frías.

Yell está constituido por un grupo de 7 artesanas textiles y un artesano huarachero. Las mujeres tejen y bordan huipiles tradicionales, blusas huipil, y ahora están innovando con camisas de hombre y vestidos de manta. Para los huaraches, Yalina trabaja con su primo, quien ha aprendido las técnicas tradicionales de talabartería con cuero y suela de llanta.

Huaraches que hace el primo de Yalina.

Huaraches que hace el primo de Yalina.

“En Yalalag hay revendedores que por ejemplo ahora que vienen las fiestas de la Guelaguetza, llegan a pedir muchas piezas según para vender y luego se desaparecen y no pagan. Yo entro en ese rol de comercializadora pero de una manera honesta, respetando los precios que ellas me piden, sin regatear, y nunca me desaparezco. Al final todos los integrantes del grupo son de mi familia, así que tenemos ese nivel de confianza.”

Le pedimos a Yali que nos platique con detalle sobre los 3 tipos de huipiles que forman parte del patrimonio textil de Yalalag. 

El huipil de diario (Rashe Urash) o cotidiano es todo blanco, sin bordados, lo llevan principalmente las mujeres ancianas. El color blanco simboliza las nubes que generan la lluvia, la lluvia que regará los campos. En sí todo el proceso del tejido del huipil es una metáfora de la lluvia y la agricultura en la cosmovisión yalalteca. En tiempos pasados, el algodón era una fibra que se cultivaba en la región siendo el blanco el color que lo caracterizaba. El huipil lleva un mechón de hilos trenzados en el escote tanto del frente como la espalda (Yeche Rashé) que cuando es muy vistoso se dice que simulan los bigotes del elote. Finalmente este huipil lleva dos florecitas en las orillas de la prenda, una al frente y otra por la parte trasera.

El huipil de fiesta se caracteriza por sus bordados de flores multicolores en cuatro hileras: sobre las costuras del frente, laterales y espalda. Este huipil se lleva con el rodete color negro (Dux`Lu) sobre la cabeza y el enredo (Stape) también tejido en telar de cintura, en rayas café con blanco.

Huipil de fiesta. Fotografía de https://rosademaria.wordpress.com/2016/08/09/cruz-de-yalalag/

Huipil de fiesta que puedes encontrar en Yell.

El rodete (Dux`Lu) es una pieza muy especial hecha a partir de cordones de lana negros. Tres madejas de 18 cordones se enredan entre sí de forma diagonal para formar el tocado. Simbólicamente está asociado con la fertilidad así que lo usan las niñas cuando empiezan en esa etapa de sus vidas, alrededor de los 12 años de edad.

El huipil de fiesta presenta un conjunto de líneas en relieve labrados en el telar a la altura de los hombros conocidos como wulg smon que se cree representan los surcos de la milpa.  

El mechón de trencitas (Yeche Rashé) que identifica los huipiles de Yalalag está cargado de simbolismos, uno de los más claros tiene que ver con los colores y la edad de la mujer, entre más pálido el color, mayor edad.

El huipil que se considera más antiguo es el que lleva franjas de bordados de unos 3 cm de ancho que simulan el dorso de una serpiente de coralillo (cuadritos de colores principalmente rojo, amarillo y azul). Éste bordado que se usaba en 4 hileras en las costuras del huipil, fue sustituido eventualmente por las flores para el huipil de fiesta.

Huipil antiguo. Fotografía de www.etsy.com

Huipil antiguo visto de la parte de atrás. Fotografía de www.etsy.com

“Cuentan nuestros abuelos que cuando llegaron los españoles a tierras yalaltecas cortaron un gran árbol de copal que era adorado por los pobladores. Al hacerlo salieron dos serpientes de coralillo que se ubicaron en la cabeza y el huipil de una mujer como símbolo de resistencia y permanencia. Una serpiente negra (rodete) que representa la abundancia y otra de coralillo que resguarda las aguas (bordado de colores)”.

Entendiendo el gran valor histórico del huipil de Yalalag le preguntamos a Yali sobre el valor económico/ justo de esta prendas, pero descubrimos que ni ella, ni las artesanas lo tienen claro aún.

“Las mujeres tardan a veces meses en hacer un solo huipil, pero no sabemos bien cuántas horas al día o a la semana dedican al tejido. Los precios varían dependiendo del tiempo y la dificultad de las prendas. A mí luego ya que me lo entregan sólo le agrego los gastos de transportación de Yalalag a la Ciudad de México.”

“Yo no aprendí a tejer porque me dediqué a la escuela.  Mi abuelita me enseñó a bordar con esos lienzos de tela que ya venían dibujadas. Mi mamá se dedicó de jovencita a coser y llegó a hacer huarache, que sólo lo hacían los hombres, ella era muy aventada.”

En temas de innovación, Yali nos platica que son las mismas artesanas las que diseñan nuevos modelos basadas en requerimientos de clientes y buscando tener opciones más económicas que los huipiles.

Yali es seguidora y participante de la iniciativa #ViernesTradicional, y le preguntamos su opinión sobre ella:

“La iniciativa me parece que está bien, aunque a veces he encontrado fotos de prendas que dicen ser de Yalalag pero que se ve que ni la técnica ni los materiales son de ahí.  Por otro lado sabemos que en la comunidad vecina de Cajonos están haciendo huipiles que se parecen al de Yalalag pero en otros materiales y con otras técnicas… eso no nos molesta, al contrario, nos da gusto que se hayan inspirado en nuestro huipil.”

“A mí me encanta la ropa tradicional de otros lados también, tengo piezas de otras comunidades de Oaxaca, de Puebla y de Mérida. Mis prendas favoritas son las de Yalalag, Tuxtepec y el telar amuzgo de Xochistlahuaca con algodón coyuche”.

Yali, además de comunicóloga y emprendedora, toca el clarinete con la Orquesta Esperanza Azteca y baila Guelaguetza con el grupo Fandango Oaxaqueño en la Ciudad de México. Está muy emocionada por el regreso de Yalalag a la Guelaguetza en Oaxaca la próxima semana.

Para adquirir huipiles y huaraches tradicionales de Yalalag pueden contactarla directamente en: yalinaruiz@gmail.com.

Las referencias teóricas de este artículo fueron tomadas del material bibliográfico: La indumentaria tradicional de Yalalag, identidad y cosmovisión de los Be’ne Urash, tesis publicada por Norma Patricia Lache Bolaños en el año 2009.