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Cada viernes es imperdible la participación de Alberto Cadena (alberto.cadena.mtz en Instagram) en la iniciativa Viernes Tradicional pues además de lucir increíbles prendas artesanales, en cada fotografía siempre tiene algo muy valioso que contar.

Como cada clóset que publicamos, siempre nos es grato conocer la procedencia o el origen del gusto por vestir textiles artesanales de nuestra comunidad, así es que Alberto no fue la excepción, por ello, nos metimos hasta su clóset y esto fue lo que encontramos.

Alberto usando un gabán de lana de borrego hilada a mano y tejida en telar de cintura de Cuetzalan del Progreso, Puebla.
¿Quién es Alberto?

Me llamo Alberto Cadena Martínez, nací en la Ciudad de México, aunque en realidad mis raíces están arraigadas en Tehuantepec, Oaxaca porque de ahí es toda mi familia. Tengo 35 años y soy actuario. Tengo una Maestría en Finanzas y mi trabajo está relacionado con inversiones financieras. Mi mundo son las matemáticas financieras, pero también me encanta bailar, me gusta mucho la cocina tradicional pues tengo la fortuna de que mi mamá y mi abuela cocinan delicioso, y cuando tengo oportunidad practico la cocina istmeña. También soy corredor; esta actividad es una parte importante de mi vida, por salud, diversión y relajación, pero, sobre todo, soy amante del arte popular mexicano; aunque a veces le llamamos artesanía, pero yo creo que es un arte y hay que llamarle como tal, en particular al arte textil.


Alberto vistiendo un tomicotón de Hueyapan, Puebla.
Alberto vistiendo una camisa con bordados de Tlahuitoltepec, Oaxaca.
¿Desde cuándo y por qué te gustan los textiles artesanales?

Honestamente, desde que tengo memoria y uso de razón. Aunque nací y vivo en la Ciudad de México, tuve el privilegio de crecer empapado de la cultura istmeña. De niño todas mis vacaciones las pasaba en Tehuantepec, crecí admirando los trajes de tehuana y viendo el respeto que se les tiene. De los recuerdos más gratos que tengo de niño es cuando mi abuela venía a visitarnos y llegaba vestida de tehuana llamando la atención desde que llegaba a la terminal y ella como buena tehuana, siempre ha sido muy vanidosa y decía “no, cómo me van a ver mis paisanas salir de pants, aunque salga de viaje y me muera de frío en la Ciudad de México, yo tengo que llegar con mi rabona y mi huipil”, bien diva mi abuela. Un poco más grande conviví más con ella y mis tías. Me gustaba preguntarles sobre el bagaje: ¿cómo bailo eso?, ¿por qué se usa así esa prenda?, ¿de dónde viene?

Este gusto comenzó de manera local, primero amor al Istmo, luego a otras regiones del estado de Oaxaca y de repente empecé a ver que hay un enorme trasfondo textil de Chiapas, Veracruz, todo el sureste y de ahí toda la República. 

La mamá de Alberto con su traje de tehuana de terciopelo bordado a mano con ganchillo y fleco de oro.
¿En dónde compras tus textiles tradicionales?

Me gusta comprarlos cuando ando de viaje. Me encanta pueblear y siempre que tengo oportunidad y dinero aprovecho para comprar mi ropa. Como no siempre se puede andar de viaje, me ayudan mucho todas las ferias y exposiciones que se organizan en el zócalo de la Ciudad de México, en el Museo de Culturas Populares, etc. Siempre voy a ver lo que hay y digo que no voy a gastar, pero termino adquiriendo muy buenas prendas. 

Me pasa que me llego a topar con textiles de lugares muy recónditos que no es fácil llegar.

Una anécdota muy marcada fue que en una expo-venta pregunté en dónde estaba Tenango de Doria a una persona que vendía bordados tenangos, pero me pareció más una intermediaria que me contestó con un “uy no joven, está muy lejos, son como 8 horas de viaje”. En ese momento no lo dudé, pero me quedó la duda y me puse a investigar y vi que no estaba tan lejos, así que armé mi expedición un fin de semana. El camino bellísimo, es la puerta a la Sierra Otomí Tepehua. Llegué a Tenango de Doria un domingo de tianguis, pero no encontré bordados en éste, así que preguntando di con una señora que hacía los bordados junto con su esposo, me llevaron a su casa y me mostraron todo lo que tenía, unas piezas maravillosas, increíbles. Compré todo lo que pude y no conforme regresé unas semanas después.

He tenido la fortuna de comprar muchas cosas en las comunidades y directamente de los artesanos.

En línea también me he encontrado muchos artesanos y colectivos que ya tienen su página de Facebook o cuenta de Instagram. 

Yo como hombre encuentro muchas dificultades con los textiles tradicionales, una de ellas es que la ropa tradicional para hombre ya está en desuso, pero he tenido la suerte de que a algunos colectivos o artesanos me borden una camisa, aunque no sea la tradicional de la comunidad, por ejemplo, el bordado de Jalapa de Díaz. Cuando llego a pedir piezas muy específicas los artesanos se animan, lo hacen y me lo mandan por correo. Es un ejercicio de mutua confianza.

Antes de vestirme yo con ropa tradicional, empecé vistiendo mi casa buscando el mínimo rincón para decorar con bordados tenangos. Empecé estas prácticas en casa y poco a poco fui ganando confianza. 

Creo que una misión que tenemos como mexicanos es valorar el trabajo textil y en medida que lo hagamos, vamos a poder reconocer la retribución que merece.

En la pasada Expo de los Pueblos Indígenas, con sombrero teneek, las artesanas mazahuas de Jñiñi Tr Ezhi, artesanas p’urhépechas de Ketzikua Andaratin y gorra con bordados otomíes.
Pieza bordada de Tenango de Doria de aprox. 2×2 m y camisa con bordados de Jalapa de Díaz.

¿Cuáles son tus textiles tradicionales favoritos?

Para mí, todos y cada uno de mis textiles son muy especiales porque me encanta que todo tiene una historia detrás.

Tengo un especial apego a un rebozo teñido con cochinilla que combino con traje o con jeans. Siempre que puedo me lo pongo. Antes no me atrevía a usar rojo, soy más de colores sobrios, pero ahora es muy significativo porque la sangre es roja y es un común denominador de todos, no importa la religión, color de piel ni costumbres.

A mis guayaberas con bordados del Istmo les tengo un cariño especial porque para mí representan ir en contra de un paradigma que mucho tiempo me hizo no usar ropa tradicional. Al principio me cuestionaba usarlas o no porque nunca falta la persona que raya en la masculinidad y te dice “¿cómo vas a traer flores bordadas?”, incluso mi familia también fue un factor de cuestionamiento porque sólo las mujeres y los muxes pueden usar bordados. Que flojera que mi convicción sexual dependa en el imaginario cultural de la ropa que uso. Por eso es qué les tengo cariño, además de que en el momento en que me dejó de importar, me sentí más seguro.

Tengo unas sudaderas con bordados tenangos que siempre que me las pongo todo mundo las quiere, además de que cuando subí mi foto en Viernes Tradicional usando una, me llevé la sorpresa de que ha sido la publicación por la que más me han escrito para pedirme el dato de la cooperativa que la bordó. Fue tanta la solicitud del dato que los artesanos del colectivo me llamaron para darme las gracias por proporcionarlo.

Rebozo de lana teñida con grana cochinilla en combinación formal y casual.
Proceso de elaboración del rebozo en telar de cintura por Rafael García Flores.


Guayaberas bordadas con flores istmeñas.

Sudaderas con bordados otomíes de Tenango de Doria.
¿Cuál ha sido el textil que más te ha costado encontrar?

Una camisa con bordado tacuate. Es la que más me ha costado porque en la capital de Oaxaca y rumbo a la costa la busqué varias veces y no la encontraba. Buscaba una camisa que pudiera llevar al trabajo, un modelo un poco más contemporáneo, pero con el bordado tacuate. Pensé mandarla a hacer, pero nadie se animaba a bordarla, hasta que un día, en una feria que se organizó en el zócalo capitalino, iba caminando y vi la camisa, como si me llamara, era la única camisa de hombre y era mi talla. Di con ella y ella dio conmigo. 

Camisa tacuate con pequeños nahuales bordados, de Santa María Zacatepec.
¿Cuál ha sido tu última adquisición textilera?

Un cotón de Zinacantán que le encargué a un amigo que ahorita está en Chiapas, así es que pronto estará en camino y conmigo.

¿Usas tus textiles tradicionales todos los días o sólo en ciertas ocasiones?

Yo que más quisiera ponerme a diario ropa tradicional, pero mi trabajo no me lo permite, por reglamento debo ir de traje y corbata, pero me las ingenio para tratar de incorporar un elemento tradicional en el atuendo formal; de repente me pongo una pulsera huichola o cuando hace frío me puedo poner un tomicotón, alguna bufanda bordada o mis rebozos. No puedo hacerlo diario, pero el viernes casual en la oficina para definitivamente es Viernes Tradicional.

También sucede que busco ocasiones especiales porque valoro mucho mis textiles, es ese desequilibrio entre sí me los quiero poner, pero no quiero que se gasten.

El 50% de mi clóset está formado por prendas artesanales.

Combinaciones formales con rebozos de Tenancingo, Edo. De Méx..
Combinaciones formales con tomicotón y chalina de Hueyapan, Puebla.
¿Qué te falta?

Varias prendas. Le traigo muchas ganas a un traje huichol. La cultura huichola es la que más me llama la atención por su cosmogonía.

Quiero también una prenda de San Juan Bautista Tlacoatzintepec, Oaxaca. Ese tejido me parece espectacular. 

Una prenda más a la lista está una camisa bordada de San Bartolomé Ayautla y otra de San Bartolo Yautepec.

Camisa con bordado chenteño en punto de cruz, de San Vicente Coatlán, Oaxaca.
¿Qué opinas de Viernes Tradicional?

Es una iniciativa genial, me parece una idea sencilla, pero a la vez es riquísima. Yo les agradezco mucho porque he aprendido mucho de textiles tradicionales, no me avergüenza decir que mi conocimiento en textiles es mínimo comparado con lo que veo cada viernes en esta iniciativa.

Me gusta mucho el respeto que se le da al patrimonio textil, el fin es la revalorización de éste y sobre todo visibilizarlo. 

Siempre se aprende algo nuevo y siempre te das cuenta de todo lo que te falta en el clóset.

Más que una iniciativa, somos una comunidad. 

Camisa con bordado mixe de Tlahuitoltepec.
Combinación formal con rebozo de algodón de telar de pedal, de San Baltazar Guelavila.

Agradecemos a Alberto por la confianza y tiempo para esta entrevista.

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