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Mejor conocido como @thevintagejesus en sus redes sociales, Jesús Maciel Herrera tiene 26 años, de los cuales, 12 los pasó viviendo en Estados Unidos porque migró con su familia cuando tenía 6 años de edad.

Jesús nació en la ciudad de Xalapa, Veracruz y vivió en Chicago hasta cumplir 18 años, fue ahí donde regresó a México y comenzó una aventura textil que ahora marca su estilo y personalidad.

Jesús usando un huipil de Xochistlahuaca, Guerrero.

 

Antes de dedicarme a promover la cultura artesanal, mi esposo y yo creamos una compañía de vestuario y gracias a mi empape con las texturas y la historia de las culturas del mundo, fue como me empecé a enamorar de la alta costura artesanal, por así decirlo y fue en el 2012 cuando comencé a hacerme de mis propios textiles.

 

Mis primeros acercamientos con el textil artesanal fue en bazares y ventas de ropa vintage y fue ahí donde encontré huipiles y prendas que yo pensé se hacían en México hace 50 años, no me daba cuenta que aún se hacen.

 

Aunque no crecí en México, si nací aquí, entonces fue inevitable enamorarme inmediatamente del arte textil mexicano. A mi me parece increíble todo el trabajo de las artesanas, los bordados, los colores, las texturas, los tintes naturales; todo.

 

Sé que mi estilo es único, pues no uso la ropa artesanal que es hecha para hombres, yo uso los huipiles femeninos y me encanta.

Jesús con su huipil de Juchitán, Oaxaca.

 

 

Empecé comprando en bazares pero con el tiempo ya sólo le compro a artesanos. Hay veces que encuentro un textil con alguna marca y sólo lo compro si me gusta mucho o llevo tiempo buscando la prenda. Yo lo que busco es la autenticidad.

 

Mis huipiles favoritos son los de Huautla de Jiménez y los de Jalapa de Díaz de gala y el último huipil que compré fue uno de Jalapa de Díaz con bordado de palmita en color morado.

 

Yo uso mis huipiles de manera casual, a menos que tenga mucho trabajo que conlleve mucho movimiento es cuando uso otro tipo de ropa para no maltratar el huipil. Me gusta que las personas me pregunten sobre el origen de mis prendas y entablar conversaciones sobre textiles. Este estilo ya se lo estoy contagiando a mi esposo, pues poco a poco se empieza a poner huipiles también.

 

La mitad de mi clóset está formado por prendas artesanales, pero también hay huipiles que me faltan en mi colección como el de San Mateo del Mar y la blusa de San Pablo Tijaltepec.

Un pequeño vistazo al algunas prendas que forman parte del clóset de Jesús.

 

Este huipil de Xochistlahuaca es muy especial porque me lo compró mi esposo.

 

Huipil de San Juan Bautista Tlacoatzintepec, Oaxaca.

 

Todo este detalle de esta blusa chamula es increíble.

 

Este huipil es una adquisición reciente.

 

Huipil de Juchitán, Oaxaca.

 

Huipil de San Juan Cancuc, Chiapas.

 

Ve nada el detalle en este vestido de San Antonino Castillo Velasco con deshilado y crochet; recién lo compre y estoy esperando una ocasión especial para usarlo.

 

Del huipil de Huautla de Jiménez me encantan las combinación y los muchos elementos de encaje, listón bordado y punto de cruz.

 

Este huipil del Istmo de Tehuantepec, aunque está bordado a máquina, la considero increíble porque pensamos que a máquina es más fácil bordado pero aún así es increíblemente difícil bordar.

 

Huipil de Juchitán, Oaxaca.

 

Esta blusa rarámuri la compre a una señora en la frontera con Ciudad Juárez. Toda la prenda está absolutamente hecha a mano. Cada costura es increíble.

 

Huipil de San Pedro Chenalhó, Chiapas.

 

 

Opinión de #ViernesTradicional

Creo algo muy importante es la promoción de la cultura y eso es algo que no muchas personas entienden. Si los compradores siguen regateando y no valoran el significado de las prendas, las generaciones jóvenes de artesanos van dejando de trabajar su cultura. Hay que revalorizar y apoyar la artesanía textil mexicana y sobre todo, difundirla, como lo hace #ViernesTradicional y se agradece que exista porque es una forma de promover el textil y el respeto por éste y por las personas que lo trabajan. En la iniciativa he aprendido mucho y espero seguir aprendiendo, así como he conocido a personas tan valiosa y artesanos increíbles que nos permiten seguir creciendo la red de personas que apreciamos y valoramos el textil.

 

¡Me encanta!

 

 

Agradecemos a Jesús por abrirnos las puertas de su clóset y compartirnos su estilo y pensar sobre el textil artesanal.

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