El estado de Oaxaca pinta de colores y técnicas el abanico de textiles tradicionales que se elaboran en México y el emblemático huipil triqui y sus variantes, es una prenda ejemplo.

Nos acercamos a la cooperativa “Artesanía Triqui” y tuvimos la oportunidad de platicar con la artesana Felipa Santiago y con su hijo  Marcos Sandoval, promotor de la cultura triqui, ambos originarios de San Andrés Chicahuaxtla para conocer las implicaciones y variantes del huipil de la región.

Ubicación de la región triqui

La región triqui se compone de las localidad de San Andrés Chicahuaxtla, Santo Domingo del Estado, San Juan Copala y San Martín Itunyoso en la región oeste del estado de Oaxaca.


Las actividades económicas en la región se centran en la agricultura, crianza de algunos animales y el comercio.

La migración no es ajena a esta región, pues las condiciones económicas, religiosas, sociales, políticas y de violencia, han sido detonantes para encontrar asentamientos de triquis en la capital del estado de Oaxaca, diferentes partes de la República Mexicana o en el extranjero.

El huipil y sus variantes

Para hablar del huipil triqui, primero se debe mencionar que existen 3 variantes que se caracterizan por ser textiles que abarcan todo el largo del cuerpo de la mujer (desde el cuello hasta los pies), además de tener sus versiones cortas.

En todas las comunidades de la cultura triqui, de todos los elementos, el principal es la mujer. La cabeza de la mujer que porta el huipil representa el sol. Los listones que se bordan alrededor del cuello son sus rayos, los listones que cuelgan atrás simbolizan el arcoíris, el gusano oruga (las franjas rojas), las figuras entre ellas son las mariposas, a la altura de pecho y espalda va la figura mariposa madre. Esta prenda conserva un espacio en blanco en la parte de adelante que es el final del ciclo de vida de la mariposa. Todos esos elementos son iguales en los tres huipiles.

Detalle del brocado que forma la figura madre de mariposa. Fotografía de Marcos Sandoval Santiago.


Huipil de uso diario de San Andrés Chicahuaxtla. Fotografía de @artesanniatriki vía Instagram.

De acuerdo a Felipa y su hijo Marcos, la variante más conocida es el elaborado en San Miguel Copala. Se caracteriza por ser un textil con mucho tejido rojo y llamativo. Éste se conforma de 3 lienzos que se tejen y brocan en telar de cintura con la técnica de trama suplementaria, al finalizarlos se unen con un bordado a mano y la uniones se cubren con listones. El tiempo aproximado de elaboración de este huipil es de 6 meses a 1 año dependiendo de la complejidad y detalle que lleva. Esta prenda lleva solo un tipo de brocado (mariposa). Para la elaboración de esta prenda normalmente se utiliza hilo de estambre o acrílico.

En esta comunidad se necesita ver el tipo de brocado para saber si es un huipil de gala o de uso diario y se puede identificar observando el brocado que forma la figura madre, arriba de ésta hay una mariposa que parece una milpa.

Huipil de San Miguel Copala. Fotografía de @artesanniatriki vía Instagram.

Otra variante del huipil triqui es el originario de San Martín Itunyoso donde los textiles son tejidos con estambre y tienen la peculiaridad de que el brocado que representa la oruga y la mariposa es más pronunciado. Su elaboración tarda entre 2 y 4 meses. Comenta la artesana Felipa Santiago:

De repente no se ve tan brocado pero si lleva mucho trabajo; te das cuenta cuando  lo ves por la parte de abajo y se aprecia que tanto hilo lleva.


Huipil de San Martín Itunyoso. Fotografía de @artesanniatriki vía Instagram
Huipil de San Martín Itunyoso. Fotografía de Marcos Sandoval Santiago.

En el huipil de San Andrés Chicahuaxtla los brocados se llaman mariposas, y se conocen aproximadamente 200 tipos; las franjas rojas representan a las orugas y las figuras dentro de éstas son las mariposas para las que usan hilos de colores llamativos. Para el tejido se utiliza hilo de algodón y de acrílico, normalmente los de uso diario se tejen con acrílico que es más barato y más vistoso por los colores. En el huipil de gala el hilo de algodón es obligatorio. Aunque el teñido ya es industrial, anteriormente utilizaban la corteza de un árbol para obtener el color rojo.

Detalle central de la mariposa madre. Fotografía de Marcos Sandoval Santiago.

El huipil de San Andrés Chicahuaxtla se compone de tres lienzos donde el de enmedio es el de mayor tamaño. Los lienzos son unidos a mano con hilo de diferentes colores.

De todas las variantes del huipil, hacer el de este lugar es el más tardado, pues lleva más brocado y cada figura tiene su tiempo de elaboración. Puede tardar entre 7 meses y un año hacer una pieza tradicional.

Brocados los hay antiguos y los que se han ido creando poco a poco; por ejemplo de frutas que antes no se conocían, o de animales que ya se empiezan a hacer, incluso hay artesanas que realizan brocados de letras.

En los tres lugares es el mismo tiempo aproximado para realizar un huipil de gala; un año.

Huipil de gala de San Andrés Chicahuaxtla. Fotografía de @artesanniatriki vía Instagram.

Los huipiles triquis también se caracterizan por el tamaño de la abertura donde salen los brazos. Marcos Sandoval nos comenta:

Es más práctico, por ejemplo en el caso de personas con bebés. Para amamantarlo es más fácil meterlo ahí, por eso se deja ese espacio grande.

El huipil se comienza a usar desde pequeñas y los diseños son los mismos, nada más en el huipil de gala y en el de uso diario está marcada la diferencia, porque hay brocados antiguos y más recientes; en un huipil de gala, las artesanas tratan de brocar los antiguos.

Anteriormente, el primer contacto de las niñas con las matemáticas era en el telar, pues en la elaboración del huipil está presente el sistema vigesimal. Para urdir siempre se cuentan bloques de veinte, dependiendo del ancho que quieran son tres, cuatro o cinco veintenas, así es que las niñas debían saber contar para ver cuántos hilos tenían que meter para formar la figura.

Fotografía de @artesanniatriki vía Instagram.

Difusión

Para su comercialización, algunas artesanas, grupos o cooperativas, trabajan en la elaboración de huipiles cortos, prendas que dentro de la cultura triqui se les conoce como blusas.


Variación del huipil de gala de San Andrés Chicahuaxtla. Fotografía de Marcos Sandoval Santiago.

“Artesanías Triqui” es una cooperativa que puedes contactar a través de Facebook o Instagram.

Instagram: https://www.instagram.com/artesaniatriki/

Facebk: https://www.facebook.com/ArtesaniaTriki/

Agradecemos a Felipa y a su hijo Marcos por el tiempo y oportunidad que nos brindaron para conocer las técnicas, tiempos y significados de esta importante prenda.

A %d blogueros les gusta esto: