Los bordados de Tenango de Doria, Hidalgo, por su original y colorido diseño de plantas y animales fantásticos, han sido objeto de reproducción por marcas nacionales e internacionales, a veces con autorización, pero comúnmente por plagio.

En este año 2017, en tan sólo un periodo de dos meses, los particulares bordados han sido víctimas de 3 reproducciones no autorizadas: la taza de chocolate impresa de Nestlé, los bordados industrializados de la marca española Mango y el reciente uso gráfico en la línea de cosméticos de la vlogger mexicana conocida como Yuya.

Este uso y abuso de la iconografía otomí que tiene años sucediendo, ha sido denunciado y en algunos casos apoyados por instituciones locales estatales como el registro colectivo que realizó el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI) para “Tenangos Bordados de Hidalgo”, sin embargo, hay dos huecos que impiden que se frenen estos plagios:

¿A quién pertenecen los diseños bordados tenangos?

Por su cercanía, hay comunidades de Tenango de Doria, Hidalgo y Pahuatlán, Puebla, que trabajan los bordados tenangos. Desde muchos años, la gente de San Nicolás trabajó y trabaja con la gente de San Pablito y Zoyatla, ya que dichas comunidades se conectan entre las veredas de un cerro a otro. También, el mismo proceso de elaboración de los lienzos bordados involucra en muchos casos a dos artesanos de distintas técnicas: el diseñador o dibujante, y el/la bordadora. Para obtener una propia certificación de propiedad sobre los diseños, es necesario que los propios artesanos estén preparados para responder a estas preguntas, de otra manera añadir el título de propiedad a un tema que hasta ahora es naturalmente ambiguo y colectivo, puede generar conflictos sociales internos.

¿Qué leyes protegen la propiedad colectiva de los diseños?

En México, falta una legislación oficial, no sólo municipal o estatal, sino federal, que pueda responder incluso en los casos de plagios de marcas extranjeras.

 

El plagio a través de la voz de un artesano

Samuel García, artesano originario de San Pablo el Grande, localidad del municipio de Tenango de Doria, Hidalgo (Leer: Detrás de Samuel García), nos compartió su opinión como artesano y representante del Colectivo Artesanías Më M’onda sobre el uso y plagio de los diseños de su comunidad.

“El primer caso de plagio con el que me topé, fue el de Pottery Barn. En mi comunidad se sabe que esta marca envió a algunas personas a comprar muestras de bordados que fueron vendidos por un profesor de primaria que también es bordador. Nadie sabe exactamente la cantidad que la marca pagó al maestro, pero éste perdió la credibilidad y la confianza de los demás habitantes del pueblo ya que se sintieron despojados de su arte. La marca reprodujo cojines y colchas en otros países, sin dar crédito al artesano y mucho menos a Tenango de Doria.”

Cojines de Pottery Barn con bordados industriales de diseños plagiados a la comunidad de Tenango de Doria. En este caso no hubo reconocimiento de plagio ni respuesta de la marca. Fotografía de www.univision.com.

“Es común encontrar artesanos y artesanas bordadore(a)s que tienen un trabajo impecable, pero que se apoyan de otros artesanos que hacen el diseño (dibujo). Esta práctica es buena y reconocida, lo malo es que a veces, los artesanos diseñadores, ya no confían en cualquiera para vender sus diseños porque se puede dar el caso de que quien borde el lienzo que ellos diseñaron, puede ser comprado por intermediarios de las marcas que terminan copiando todo el trabajo de manera industrializada en países asiáticos para después venderlos hasta más caros que nuestro propio trabajo hecho a mano.”

“En cualquier caso de plagio, uno como artesano se siente indignado y despojado porque hay una falta de valorización de nuestro trabajo y esfuerzo. No hay el reconocimiento de quien lo trabajó y de la cultura a la que pertenece.”

“Otro problema es que las marcas o plagiadores, sacan el diseño para ponerlo de manera industrializada en sus “diseños” para luego venderlos en precios altos, mucho más altos que lo que nosotros como artesanos llegamos a vender una verdadera pieza que ha sido realizada a mano. Eso es una finalidad de lucrar con nuestro arte.”

“Luego están quienes imprimen los diseños en objetos de uso cotidiano. Creo que cuando hay diseños de bordados tenangos impresos en tazas, plumas, libretas o cualquier otra cosa, se pierde la esencia de lo hecho a mano.”

Línea de cosméticos de la vlogger Yuya donde imprime diseños de bordados tenangos. Fotografía tomada de Plumas Atómicas.

“Lo primordial y más importante es crear conciencia entre los mismos grupos artesanales para valorar su trabajo y venderlo a precios justos, pero sobre todo a los consumidores finales. Es triste ver que están dispuestos a pagar miles de pesos por un suéter o un cojín bordados a máquina y con etiquetas en tiendas departamentales, a apoyar nuestro arte auténtico.”

“Los casos de Nestlé, Mango y Yuya, reafirman nuestra exigencia como artesanos y artesanas otomíes de que el Estado nos apoye con la protección de nuestro trabajo porque parece ser que seguimos en un país burocrático y que sólo se protege a los que tienen los medios económicos. Ya no puede estar sucediendo tanto robo al talento artesanal mexicano.”

Suéter con bordados industriales copiados de los diseños y bordados tenangos. La marca ha reconocido el plagio y retirado del mercado esta línea. Fotografía de Plumas Atómicas.

La falta de reconocimiento y crédito al trabajo artesanal, demuestra la urgente necesidad de impulsar leyes que protejan el trabajo colectivo y el patrimonio cultural de los pueblos indígenas.

¿Hasta cuándo se tomarán acciones legales de protección?

 

Reconocimiento y disculpa de la marca española Mango

Por primera vez, una marca que incurre en plagio de trabajos artesanales, reconoce su acción, pide una disculpa pública y retira del mercado su producto.

Esta acción se dio después de la que la Diputada Federal Paola Félix Díaz entablara comunicación con la marca Mango para señalar el plagio en que se incurrió y buscar una solución.

Platicamos con la Diputada Paola Félix Díaz para conocer como fue el proceso de este primer caso de aceptación y acción.

“Decidí tomar este tema porque me parece que México ha pasado ya por muchos abusos sobre todo en materia de grupos vulnerables y comunidades indígenas que trabajan sus artesanías para que vengan extranjeros a robarse los diseños.”

“Primero mandé la carta que hice desde el Congreso de la Unión directamente a Mango México y copia para Mango España. Se presentó el Exhorto con más de 80 firmas de todos los grupos parlamentarios dirigido a la Secretaría de Finanzas y la Secretaría de Relaciones Exteriores.”

“Después de enviada la carta desde el Congreso de la Unión, se tuvo respuesta de Guillermo Corominas Palomar, Director de Comunicación de Mango, en un periodo de 7 días, siendo Mango la primera marca en responder ante casos de plagio y hacerse responsable de sus acciones.”

“Desgraciadamente aún no se cuenta con una ley que proteja al 100% todo el trabajo de las comunidades, hay desigualdad, no hay programas de apoyo, es una pena que los artesanos tengan que venir hasta Ciudad de México a registrar su trabajo colectivo. Por ello, estamos impulsando una campaña nacional para que puedan registrar los diseños que hacen los y las artesano(a)s en sus comunidades y que sean acompañadas en este proceso.”

“El tema de Mango no termina tras su disculpa, ya hay diálogos abiertos y planeación de actividades para trabajar en comunidades otomíes y colaborar en trabajos sociales que permitan reparar el daño que pudieron haber causado en la comunidad indígena.”

Carta dirigida a la Diputada Paola Félix Díaz desde el Departamento de Comunicación de Mango, España. Fotografía tomada de la cuenta de Twitter de la Diputada Paola Félix Díaz (@LaraPaola1).

 

Ningún trabajo artesanal tiene la necesidad de pasar por un caso de plagio, sin embargo, aquellos que han sido tema de despojo cultural, merecen una respuesta y protección legal.

Agradecemos a Samuel García, artesano otomí, por compartir su sentir y su punto de vista ante el plagio y uso de los diseños de bordados tenangos y a la Diputada Paola Félix Díaz por brindarnos una entrevista.