El uso de textiles artesanales en las comunidades es parte de la cosmovisión de cada pueblo, pueden representar género, edad, estado civil, celebraciones religiosas, fiestas, entre otras cuestiones, sin embargo, también son un gran indicativo de localización geográfica y condiciones climáticas.

No es ajeno en Viernes Tradicional que nuestra comunidad de seguidores comparta sus prendas destinadas a la temporada de frío o que tradicionalmente se hacen y se usan en comunidades originarias donde el clima promedio al año exige una vestimenta que provea calor. Así es como llega la temporada de ver una prenda destacada en nuestra comunidad: el quechquémetl.

Quechquémetls hay muchos, de diferentes regiones y culturas, con sus particulares colores, razones de ser e iconografías, y esta entrega está dedicada a la característica y viva prenda .

Ubicación mazahua

Los municipios de El Oro, Ixtlahuaca, San Felipe del Progreso y Temascalcingo, son los puntos principales de Estado de México que concentran población mazahua. Debido a que los mazahuas se encuentran dispersos en este espacio territorial, las actividades económicas pueden variar, sin embargo, la ruta da apertura al turismo, aspecto que permite la de venta artesanía.

El quechquémetl

Para conocer las implicaciones en la elaboración del quechquémetl mazahua, tuvimos la oportunidad de platicar con Rosa María de la Luz Toledano, artesana originaria de Santa Ana Yenshu, localidad del municipio de Temascalcingo.

Para hacer un quechquémetl desde el principio, lo primero es obtener la lana del borrego e hilarla porque el quechquémetl original está hecho de lana, aunque también hay versiones más económicas hechas con hilo estambre que pueden verse casi iguales, pero al tacto y de cerca se puede notar la diferencia.

Después de tener el hilo de lana, lo teñimos para obtener los colores que usamos y poder comenzar a trabajar en el telar de cintura y hacer la tela o tejido en el que se va a bordar y dar la forma al quechquémetl. En este paso nos podemos llevar 8 días tejiendo y la tela que hacemos puede ser en color lana natural, en color azul marino o azul marino con otro color como negro o rojo.

Quechquémetl bordado en lienzo realizado en telar de cintura con hilos azul marino y negro. Fotografía de “Detalle Textil”

Cuando ya tenemos el lienzo hecho en telar de cintura, nos preparamos para empezar el tr’ezhi (bordado en idioma mazahua). Lo que bordamos y los colores vienen de nuestra inspiración, podemos usar los lienzos para plasmar muchas flores y animales que forman parte de nuestra tradición, por ejemplo, los bordados de caballos están relacionados con la fiesta de enero donde hay peregrinación en caballos y mulas, también bordamos el pollo porque en la fiesta lo hacemos en mole. Otras figuras que hacemos son palomas, cerdos. 

Quechquémetl bordado en lienzo de lana natural con flores de un color que combinan con los flecos de estambre de la prenda. Fotografía vía Instagram.

Las figuras de los bordados y sus colores nacen en nuestra mente.

El uso del quechquémetl también está relacionado con hacer uno para cada fiesta.

Cuando se termina de bordar el tejido, le damos forma a la prenda haciendo un bordado colorido y con estambre formamos los flecos y los cosemos.

Todo el proceso es a mano y dependiendo del ritmo de cada mujer nos podemos llevar de 2 a 6 meses, porque no todas tenemos el mismo trabajo y ocupación.

Difusión de la prenda

Aunque la ruta mazahua se ubica cerca de la Ciudad de México y la capital del Estado de México, las prendas mazahuas son poco conocidas, sin embargo, es posible conocer sobre éstas y adquirirlas. 

Puedes contactar a la artesana Rosa María de la Luz Toledanos y a su familia mediante su contacto telefónico +52 1 712 130 2367. 

Mediante redes sociales puedes seguir y contactar a la cooperativa “Flor Mazahua”

Facebook: https://www.facebook.com/Flor-Mazahua-2050600475213601/

Instagram: https://www.instagram.com/flomazahua/

Fotografía vía Instagram.