Hace unos meses, tuvimos la oportunidad de encontrarnos con un texto de Ehren Seeland, colaboradora de la marca Hecho, un proyecto en el que se tejen lazos colaborativos con artesanos del estado de Oaxaca integrando diversas técnicas artesanales.

Este artículo apareció por primera vez en la revista para emprendedores Rank & File y en Viernes Tradicional nos dimos a la tarea de realizar una traducción de la nota con la debida autorización de la autora y el medio.

¿Por qué compartirla?

Al haber tantos proyectos y marcas donde se colabora entre artesanas, artesanos y diseñadores o gestores de marcas, es importante tener en cuenta las historias que se emplean en la comunicación social, pero ¿se hacen de la manera correcta? Ehren Seeland comparte su experiencia y percepción de contar historias con responsabilidad narrativa de éstas.

Fotografía de Ehren Seeland para Rank & File.

La música banda se mezcla con el sonido de los telares de pedales mientras los artesanos hacen el tejido en el taller. Para mi deleite, el perro de la familia decidió tomar una siesta por la tarde en mi regazo. Me siento y observo un esfuerzo en grupo para tirar aguacates de un árbol del patio usando un palo de madera. Es casi la hora de la comida y los niños han llegado a casa después de la escuela. El más pequeño de los nietos se acerca a mí, gritando «¡Tía!» Mientras el perro corre a esconderse.

Esta es una escena típica en mi día de trabajo, por lo que estoy extremadamente agradecida.

Hace más de cuatro años, decidí dejar mi profesión anterior para explorar nuevas actividades en el sur de México. ¿La meta? desarrollar un proyecto con enfoque social que esté vinculado con artesanos para producir piezas hechas éticamente para un estilo de vida consciente.

Cubro todos los aspectos de mi proyecto, desde el desarrollo de productos y el alcance de socios, hasta el marketing y ventas. A veces, puede ser abrumador e incluso un poco solitario, sin embargo, las largas horas y el estrés valen la pena.

A medida que los artesanos y yo desarrollamos nuevos productos el objetivo sigue siendo el mismo: incorporar materiales sostenibles y unir los procesos tradicionales con el diseño contemporáneo, todo mientras se paga un salario justo y se aseguran prácticas de elaboración éticas. Dicho esto, siento que el proceso de colaboración con artesanos también conlleva responsabilidades adicionales.

La responsabilidad más vital de todas

El elemento más vital al trabajar con artesanos es ser honesta y transparente en nuestra comunicación en redes sociales y en los materiales de marketing.

Esto se hace para rendir homenaje a los artesanos a través de presentaciones respetuosas de su creatividad ancestral y las piezas que resultan de nuestras colaboraciones. Al compartir los procesos artesanales en redes sociales, busco reducir el regateo promoviendo la conciencia sobre la asombrosa cantidad de tiempo y habilidad que se necesita para realizar el trabajo hecho a mano. Menos regateo fomenta la fijación de precios justos, y con esto, la generación más joven de artesanos puede tener más probabilidades de continuar con su legado familiar.

Narración responsable en acción

Cuando me refiero a los artesanos en este tipo de publicaciones en redes, así como en persona, no utilizo términos diminutos como lindo, adorable u otros descriptivos que no denotan respeto por ellos como humanos y profesionales. Reducirlos a algo diferente a esto es simplista y, francamente, perjudica a todos.

Durante la documentación de sus procesos a través de fotos y videos, siempre pido permiso, sin importar si he estado en sus talleres y hogares docenas de veces. También borro estas imágenes para su uso en el ámbito público, especialmente si hay niños en estos materiales. Algunos de los artesanos prefieren no tener fotos, otros nos han pedido que no mostremos sus caras o nombres, mientras que algunos están felices de que publiquemos toda la información que queramos. Hay variables basadas en historias personales y culturales, y siempre nos ajustamos para tener en cuenta estas preferencias.

De vez en cuando me preguntan por qué no publicamos detalles completos sobre los artesanos en nuestras redes sociales, y la respuesta simple es el respeto. En algunos casos, es peligroso para los artesanos compartir ampliamente sus conexiones comerciales, mientras que para otros, puede invitar a personajes no conscientes a conectarse con ellos con el propósito de conseguir el precio más bajo posible. En nuestro caso, al trabajar  las colaboraciones siempre podemos estar seguros de que se les paga de manera justa y se los trata con cuidado.

La palabra de moda «empoderamiento» en la narración de historias 

Una palabra común que he notado en la comunicación y narrativa de las redes sociales de diferentes proyectos, es ‘empoderar’. Para ser sincera, creo que los artesanos me ayudan más a mí que yo a ellos. El proyecto no existiría sin estas personas exitosas, y mi reconocimiento por ellos radica en el hecho de que son el corazón de la marca. Son profesionales capaces que no necesitan fuentes externas para encontrar poder. Nuestro trabajo conjunto es simplemente una asociación basada en el intercambio de recursos: el suyo en sus respectivos campos creativos y el mío para proporcionar un puente hacia los mercados internacionales, al tiempo que gestionamos un negocio socialmente enfocado que es, en esencia, la culminación absoluta de mi experiencia previa. Por estas razones, elijo no usar este término en nuestras redes sociales y materiales de marketing.

No somos los descubridores

En muchos casos, los procesos que se emplean para crear las piezas personalizadas han sido componentes esenciales de la cultura mexicana durante cientos. Éstas hablan de generaciones de creadores y son aspectos celebrados en las comunidades. No los descubrimos, no son gemas ocultas, por lo que no presento las piezas como tales en la narrativa o comunicación en redes sociales. Son piezas elaboradas con tradiciones que existieron mucho antes que yo, y espero que continúen mucho después de que me haya ido.

Al compartir información sobre los procesos, las personas y las tradiciones detrás de nuestras colecciones personalizadas, siento que es esencial mostrar la experiencia y los puntos de vista de los artesanos (quienes son socios de la marca). Son sus voces, rostros, manos y talleres los que se destacan en nuestras narraciones. Incluir estos detalles en las historias es presentar una descripción honesta y respetuosa del origen de la artesanía. Esto también alienta a nuestros clientes a sentirse más conectados con nuestros productos.

Hay algunas prendas, como el huipil y el rebozo, que son elementos icónicos de la cultura mexicana. Así que soy consciente de cómo presentamos el trabajo hechos a mano en el ámbito público, por ejemplo: al referirse a un huipil como sexy, se carece de respeto por la historia, la tradición y la ceremonia que llevan estas preciadas piezas.

Los elementos sensoriales de la narración 

No hay nada que ame más que pasar tiempo en las comunidades aprendiendo sobre los procesos y las personas detrás de las piezas. Es un enorme privilegio poder participar en este contexto, y esta experiencia es algo que me gustaría compartir lo más ampliamente posible.

Al igual que con las historias familiares y las canciones más queridas, los elementos sensoriales de una narración efectiva transportan al espectador a lugares y espacios más allá de su dominio inmediato. A través de estas coloridas historias, nos alejamos del desapego del consumismo producido en masa y hecho a máquina, a un escenario donde podemos sostener una pieza hecha a mano en nuestros corazones y manos, tal como lo hicieron los artesanos.

Estas historias ilustradas sirven como tributo al conocimiento que se ha transmitido de generación en generación. También alientan a los artesanos quienes son esenciales para continuar con este arte incomparable, prácticas que tienen lugar en patios iluminados por el sol, rodeados de árboles de aguacate y telares de madera que suenan sobre el ruido de las débiles melodías de radio y la risa de los niños.

 Mi guía de narrativa y comunicación responsable

Al desarrollar el marco para la comunicación de una empresa social, la narración de historias conscientemente transparente es siempre un vehículo eficaz para llegar a la audiencia, pero, es esencial que presentemos a los profesionales (artesanos) como tales:

1. Evite usar términos diminutos cuando haga referencia tanto a los artesanos como a sus piezas hechas a mano.

2. Al documentar los procesos e historias, es necesario pedir siempre permiso y tener claro cómo se utilizarán estos materiales.

3. No «facultamos» a los artesanos, y no somos los descubridores de sus técnicas. Sus tradiciones existieron antes de nuestra participación y continuarán a medida que las nuevas generaciones de artesanos continúen con estas prácticas. Los artesanos no deben ser compadecidos o presentados como un acto de caridad. Son la columna vertebral de los proyectos y negocios, y sus voces y opiniones como maestros de su oficio merecen ser presentadas con cuidadosa consideración.

4. La modernidad brinda gran cantidad de formas de atraer a la atención. Úsalos de manera efectiva, intencional y cuidadosa para proporcionar una experiencia transportadora que invite a los consumidores a sentirse más conectados con su producto y propósito. Con todo esto, no solo fomentamos un mercado que respalde el pago justo y las prácticas de producción éticas, sino que también invitamos a nuestras comunidades a experimentar la magia de las tradiciones y la artesanía.