Los huipiles son prendas complejas en estructura y elaboración que se han abierto paso a través de los años y han tomado formas, colores y figuras de diferentes intercambios culturales en donde quienes tienen la última palabra sobre su estructura o evolución, son las artesanas o los artesanos que los elaboran.

De origen prehispánico, el huipil forma parte esencial en la vida de las mujeres y niñas que lo hacen o lo usan, hecho que platica en hilos la cosmovisión de diferentes pueblos originarios.

Actualmente, la palabra huipil toma más fuerza en el mundo de la moda, demostrando que una técnica prehispánica y la cosmovisión de diferentes culturas construyen la identidad en diseño y formas de México. El mundo de las redes sociales ha abierto un camino para aquellas artesanas, artesanos o cooperativas que buscan expandir su mercado y las colaboraciones entre ellos y diversos diseñadores, ha marcado un tema importante en el quehacer textil donde el comercio justo y el respeto a las prácticas son pilares fundamentales. El debido uso y revalorización es tarea de todos.

Mucho hemos hablado en Viernes Tradicional sobre la apropiación cultural indebida, sus posibles causas e incluso sus consecuencias, pero la intervención del textil artesanal también es un tema importante que debemos analizar.

Aproximadamente hace 2 años, Manuela López Mateos, colaboradora de la iniciativa y miembro del Consejo Consultivo, nos compartía el texto titulado «El poder de tomar lo que necesitas«, una entrada que nos invitaba a reflexionar sobre el hecho de interrumpir la vida de los textiles para implementar sus partes en objetos o prendas ajenas a los usos y costumbres de las comunidades, un ejercicio practicado en ese momento por la marca Collectivo o @OurCollectivo donde se exponía el caso de un huipil recortado de San Juan Cancuc, Chiapas, para utilizar el brocado geométrico como aplicación para chamarras de mezclilla.

La historia se repite con Tandem Studios. Un proyecto de origen mexicano que comunica:

«Buscamos promover, rescatar y revalorizar la tradición textil compartiendo los relatos detrás de cada prenda y a su vez nos ocupamos de transformar la indumentaria haciéndola vanguardista y atractiva para nuestro mercado. TANDEMstudio busca comunicar e inspirar autenticidad a través del arte textil.»

La cuestión aquí es ¿qué tanto se puede rescatar y revalorizar la tradición textil a través de la intervención de éstos?

En la misma descripción del producto encontramos una líneas que hacen referencia a la estructura de la prenda:

Chaqueta de mezclilla Levi’s intervenida en el estudio con un huipil tradicional de la comunidad Triqui de San Juan Copala en Oaxaca.

El huipil triqui en todas sus variantes guarda un inmenso significado en cada línea tejida y brocada.

En todas las comunidades de la cultura triqui (San Andrés Chicahuaxtla, San Juan Copala y San Martín Itunyoso), de todos los elementos del huipil tradicional elaborado con 3 lienzos tejidos y brocados en telar de cintura, el principal es la mujer. La cabeza de la mujer que porta el huipil representa el sol y por su espalda caen listones de colores que le dan vida metafóricamente al arcoíris. Entre las franjas rojas hay diferentes figuras que simbolizan la metamorfosis de las mariposas y a la altura del pecho y espalda va la figura conocida como mariposa madre característica por su marcado tamaño. Estos huipiles conservan un espacio en blanco en la parte inferior delantera que indica el final del ciclo de vida de la mariposa. Todos esos elementos son iguales en los tres huipiles.

¿Cuántos de estos elementos se respetan en las chaquetas intervenidas?

Chaqueta de mezclilla Levi’s intervenida con un huipil tradicional de la comunidad Triqui de San Juan Copala en Oaxaca. Fotografía de tandemstudio.mx.

En la foto anterior, además de ver que los 3 lienzos no se encuentran unidos tradicionalmente, se puede ver que la parte del huipil que forma la espalda de la chaqueta, corresponde a la vista frontal del textil original y que el simbolismo de los listones en la espalda fue omitido. La prenda pierde su esencia y riqueza cultural.

Ejemplo de la estructura de un huipil tradicional triqui de San Juan Copala, Oaxaca. Fotografía de @telartriki vía Instagram.

Cada huipil tiene una esencia y razón de ser y respetar su iconografía es de suma importancia.

Hablar de revalorización del textil comienza en la simple acción de respetar su elaboración y estructura. Valorar una prenda de complejas técnicas como son los tejidos en telar de cintura y el brocado conlleva también un análisis del tiempo invertido para que cada hilo le dé vida a la prenda final y que el huipil cumpla una importante función: portarlo con orgullo.

En otro párrafo del sitio web de Tandem Studio se lee:

«Mediante técnicas tradicionales convertimos y personalizamos cada pieza en una historia que mezcla lo ancestral con lo moderno.»

De esto último podemos decir que mezclar lo ancestral con lo moderno, no debe ser sinónimo de desacreditar la estructura original de un huipil o textil tradicional. Hay diversos casos de colaboraciones entre artesanas y diseñadores donde se respetan las técnicas y se crean lienzos específicos para darle vida a piezas contemporáneas sin la necesidad de intervenir ninguna prenda y mucho menos interrumpir la función de un huipil completo.

Chaqueta de mezclilla Levi’s intervenida con un huipil tradicional de la comunidad triqui de San Juan Copala en Oaxaca. Fotografía de tandemstudio.mx

El caso de la prenda de mezclilla con partes de lo que fue un huipil de San Juan Copala, Oaxaca, no es el único que se puede encontrar en este sitio, también hay una chamarra con el brocado geométrico de San Juan Cancuc, Chiapas.

Chaqueta de mezclilla Levi’s intervenida con un huipil tradicional de San Juan Cancuc, Chiapas. Fotografía de tandemstudio.mx

El rescate de los huipiles o textiles tradicionales radica en el respecto por la persona que lo hizo, el tiempo que invirtió, su cultura y el significado de la prenda en su totalidad.

#ElOrigenSíCuenta y el respeto por la iconografía y estructura de los textiles tradicionales también.