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Dentro del inmenso mundo de textil artesanal, no sólo encontramos huipiles, también podemos admirar rebozos, enaguas y las piezas que unen todo en armonía: las fajillas.

 

Las fajillas o fajas artesanales, son prendas muy importantes dentro de la indumentaria indígena y por ello, en este mes, dedicamos un espacio para la difusión de la fajilla nahua elaborada en la Sierra de Zongolica, Veracruz.

 

Para conocer las implicaciones en la elaboración y el significado de esta prenda, en Viernes Tradicional nos acercamos al Antropólogo Social, Miguel Ángel Sosme Campos, quien trabaja de cerca con las mujeres artesanas de la región y es autor del libro Tejedoras de Esperanza: Empoderamiento en los Grupos Artesanales de la Sierra de Zongolica.

 

 

La Sierra de Zongolica

 

Comprendiendo una parte de la Sierra Madre Oriental, la Sierra de Zongolica se ubica en la región de Las Altas Montañas del estado de Veracruz.

Vista de la Sierra de Zongolica. Fotografía por Miguel Ángel Sosme.

 

 

En esta región, la actividad económica principal se centra en la agricultura y la explotación del bosque para trabajar en la carpintería y venta de carbón, sin embargo, un gran porcentaje de la población optan por migrar al país vecino del norte.

 

Por otra parte, las mujeres se dedican al campo, a las labores del hogar, a cuidar a los hijos y a todo el núcleo familiar que va desde abuelos, padres y suegros; las mujeres que saben tejer,  sólo dedican unas cuantas horas al día a la elaboración de la artesanía textil.

 

La fajilla

 

La faja de la Sierra de Zongolica, Veracruz es la prenda artesanal más representativa de la región, sólo tres municipios se dedican al tejido de fajas: Mixtla de Altamirano, Tequila y Atlahuilco.

 

Actualmente, las artesanas usan hilos de algodón teñidos de diferentes colores de manera industrial para hacer las fajillas, que al final, se convierten en piezas bastante vistosas utilizadas por las mismas mujeres de la comunidad, aunque el mayor mercado está centrado en el exterior, es decir, el trabajo de la fajilla es una actividad en la que el producto final no se queda en la comunidad, se destina para la venta fuera de ella.

Artesana preparando el hilo para tejer. Fotografía por Miguel Ángel Sosme.

 

Es más común ver las fajas en mujeres de aproximadamente de 38 años en adelante. Es muy clara la diferencia porque en las mujeres jóvenes no es visible la faja, pareciera que se está perdiendo la costumbre y la tradición sólo recae en la mujeres mayores.

 

El proceso para elaborar una fajilla tradicional comienza desde el cuidado del borrego, esto es cuando la faja está hecha con lana teñida con grana cochinilla. Una vez que se tiene la lana teñida o el algodón, comienza el montado del telar de cintura para comenzar a tejer y brocar.

Lana para trabajar en la faja tradicional nahua. Fotografía por Miguel Ángel Sosme.

 

En la faja nahua de la región, así como en algunas prendas que se hacían en Mesoamérica, la iconografía está asociada a la feminidad, la fertilidad y la serpiente. La serpiente es un animal que desde tiempos precolombinos se ha relacionado a la feminidad, fertilidad o reproducción; durante este periodo, las mujeres que morían en el proceso de parto, eran consideradas diosas y se les llamaba Cihuateotl. En algunos museos, como en el de Antropología de Xalapa, hay figuras que representan a las Cihuateotl y se les puede ver con un enredo y una faja de serpiente alrededor de la cintura.

Representación de Cihuateotl. Fotografía del catálogo de la Universidad Veracruzana para el Museo de Antropología de Xalapa.

 

Representación de Cihuateotl. Fotografía del catálogo de la Universidad Veracruzana para el Museo de Antropología de Xalapa.

 

El concepto de la serpiente sigue presente en las fajas; las mujeres de la Sierra Norte de Puebla y de la Sierra de Zongolica mencionan que la iconografía de estas prendas representan las escamas, aunque a primera vista no piensas en ellas. Es una historia que se va contando entre generaciones.

 

Por ejemplo, una historia precolombina cuenta que la gente pensaba que la milpa era custodiada por una serpiente y a la par se pensaba que las mujeres eran una representación de la tierra. Existía una relación muy fuerte entre la tierra y la feminidad; en el mito se creía que las serpientes surcaban y vivían entre las milpas y eran muy apegadas a la tierra. La gente decía que si la tierra era custodiada por una serpiente, las mujeres al estar embarazadas necesitaban la protección de la serpiente. Las fajas eran y son una metáfora de este animal que custodiaba la milpa que a su vez, en la cosmovisión indígena, es una mujer. La gente en los mitos sigue diciendo que así como la milpa es custodiada por la serpiente, las mujeres necesitan fajas que cubran o protejan el vientre y al feto.

 

Esta faja sin duda es una prenda que denota fertilidad desde tiempos prehispánicos.

Faja nahua. Fotografía por Miguel Ángel Sosme.

 

La faja no ha pasado por cambios o alteraciones en cuanto a su técnica de elaboración, pero sí en la iconografía. Las comunidades más apartadas de la Sierra de Zongolica han hecho cambios mínimos pero en las comunidades que tienen más contacto con la ciudad se pueden notar otro tipo de figuras, como las de animales domésticos. Las mismas artesanas identifican estos brocados como creaciones recientes. Al final, hay que ver que la cultura siempre es dinámica y hay una innovación constante donde las mujeres plasman en los textiles su cotidianidad.

 

Las mujeres nahuas de esta región, no se dedican en su totalidad al tejer, tienen otras actividades como atender su casa y a los hijos, por lo que dedican sólo una fracción del día a trabajar en el textil. En los cálculos que yo he hecho, estando tejiendo y brocando 5 horas al día en 2 semanas se puede hacer una faja, por lo que hablamos de 50 horas de trabajo por prenda en promedio.

 

Es importante mencionar que las fajas son distintas de acuerdo a la comunidad y son elementos que permiten distinguir o saber la procedencia de las mujeres, si es de Mixtla de Altamirano, Tequila y Atlahuilco. La edad es otra diferencia que marca la faja, las mujeres más jóvenes tienen fajas más coloridas en las que representan su entorno y realidad, mientras las mujeres mayores tienden a los diseños más tradicionales y a modificar muy poco la pieza tradicional.

 

En la Sierra de Zongolica sólo 3 municipios se dedican a la elaboración de fajas. En Tequila, la técnica está a punto de desaparecer al igual que en Atlahuilco, no obstante, en Mixtla de Altamirano hay una cooperativa de mujeres que están trabajando por mantener viva la tradicional faja; su trabajo se centra en enseñarle a niñas y hasta a niños para no perder la técnica.

Faja nahua. Fotografía por Miguel Ángel Sosme.

 

 

Difusión de la prenda

 

Puedes conocer más sobre las prendas de la región a través del Colectivo Tejedoras de la Sierra de Zongolica, así como realizar algún pedido o compra mediante su página de Facebook.

 

 

Muchas gracias a Miguel Ángel Cosme Campos por permitirnos conocer sobre esta hermosa prenda que además, tiene un gran peso histórico y cultural.

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