AFEDES (Asociación Femenina para el Desarrollo de Sacatepéquez) es una organización de mujeres guatemaltecas que buscan la formación de mujeres líderes, partiendo de identificar problemas como la pobreza, marginación y exclusión.

Actualmente, AFEDES se enfoca en su lucha para buscar el reconocimiento de los tejidos y textiles hechos por artesanas para preservar el patrimonio, historia y cultura.

Es importante recalcar que la producción de indumentaria en los pueblos indígenas de Guatemala es uno de los pilares de la economía de las comunidades y genera un importante porcentaje de fuentes de empleo para las mujeres.

Según estimaciones realizadas por la Comisión de Artesanías de AGEXPORT, los textiles constituyen el 60% de la producción artesanal de todo el país.

Tras dar a conocer la lucha que mantienen las artesanas guatemaltecas para defender su patrimonio textil de cualquier tipo de plagio, #ViernesTradicional le realizó una entrevista a Angelina Aspuac Con, miembro de AFEDES; sus respuestas nos dieron un panorama claro sobre la base de su lucha: reconocimiento a su propiedad intelectual y un pago justo.

Angelina Aspuac (Fotografía de Erick Aspuac, Revue Magazine)

ANGELINA ASPUAC Y LA ORGANIZACIÓN AFEDES

#ViernesTradicional: Angelina, cuéntanos un poco de ti y la labor que haces con AFEDES.

Angelina: Soy integrante de AFEDES y al mismo tiempo estoy coordinando el proceso de litigio que tiene que ver con el derecho a la propiedad intelectual colectiva sobre nuestros textiles y la indumentaria maya.

#ViernesTradicional: ¿Cuéntanos un poco de AFEDES Y cómo han crecido estos últimos años?

Angelina: Hemos tenido altibajos, las cuestiones colectivas siempre requieren de mucho trabajo, de crecimiento, de paciencia de las integrantes de la organización; AFEDES ha tenido sus buenos momentos pero también sus momentos de baja. En todo este proceso, tal vez un aprendizaje muy grande que tuvimos las mujeres a raíz de ir trabajando, ha sido nuestra filosofía. En estas reflexiones que tuvimos, en el 2005 cambiamos muchas cosas en AFEDES, hemos escrito y construido una forma diferente a como veíamos la vida antes a como la vemos ahora, precisamente a raíz de las dificultades que hemos tenido porque las mujeres trabajamos y trabajamos, nos metimos a proyectos de emprendedurismo y un sinfín de proyectos en los que en muchos de los casos fueron acompañados por el Ministerio de Economía de Guatemala, sin embargo, en trabajar y trabajar y trabajar y nunca avanzar. Encontramos muchos cuellos de botella, por ejemplo, en el caso de los textiles, muchas mujeres tejedoras quisimos exportar nuestros textiles a otros países y nos encontramos con que aquí siempre hay que pasar por los grandes intermediarios y por la persecución de la súper intendencia de la Administración Tributaria. Fueron varias situaciones. En el caso de la adquisición de la materia prima nos encontramos con oligopolios de hilos, son unos cuantos los dueños, juntamos un pequeño capital y quisimos ver si podíamos ser socias de una empresa grande que distribuye hilos en Guatemala, nos dijeron sí claro, sólo que teníamos que consumir 40,000 dólares semanalmente en hilos.

Fue ahí donde vimos que el tema de la materia prima viene de otros países, aquí sólo hay distribuidoras de hilos, únicamente hacen los envíos y los distribuyen por todo el país, entonces si tú quieres ser socia es muy difícil, no te dan chance y además la rebaja de los hilos son sólo centavos, es así muy difícil. Vimos que el Estado no nos apoyaba mucho, fue ahí donde comenzamos la lucha y a investigar qué más se podía hacer para seguir avanzando.

APROPIACIÓN DEL PATRIMONIO TEXTIL

Angelina: Hubo la amenaza de una diseñadora a mujeres de AFEDES, donde las amenazó con demandarlas si ellas seguían haciendo el mismo tejido.  Es un trabajo que desde siempre hicieron, sus madres, sus abuelas. Las compañeras le vendieron a la diseñadora sus tejidos y se los apropió y dijo que de ahí en adelante ella tenía exclusividad sobre esos tejidos y que ya no los pueden hacer, eso, en nuestra lógica no cabe, porque es un conocimiento popular y desde siempre los hemos hecho. Ahí fue donde empezamos a ver cómo funciona el mundo de la propiedad intelectual en nuestros países. Esto sucedió en el 2006.

OBSTÁCULOS POLÍTICO Y CULTURALES DE LA COMERCIALIZACIÓN DE SUS TEXTILES

#ViernesTradicional: ¿Entonces desde el 2006 empezaron con este problema?

Angelina: Si, desde el 2006, cuando quisimos meternos en el mundo de la comercialización de los textiles y la exportación vimos que era muy complicado, sin embargo, vemos el éxito de las grandes empresas que exportan artículos con nuestros tejidos y ahí vemos una gran injusticia porque cuando se es productora y quieres vender y exportar los propios productos, te la ponen muy difícil, hay muchos requisitos, necesitas mucho capital, entonces ¿qué hacen las empresas?, compran en el mercado, compran textiles usados y con eso ellos hacen sus productos y les sale baratísimo porque los tejidos no se están comprando en su justa dimensión.

Cuando tú eres productora, tu sacas tu costo de producción, tu porcentaje de rentabilidad y tu tejido sale a alto precio y quieres comercializar a un punto de rentabilidad y ahí es donde vemos nosotras que las mujeres indígenas de Guatemala están sosteniendo a esas grandes empresas con el trabajo que hacemos día a día, si las empresas se dedicaran a bordar y a tejer hasta terminar el proceso, les sale muy caro y no tendrían ganancias y sería difícil operar, sin embargo, es muy fácil para ellos conseguir tejidos en el mercado donde los compran baratos y los adaptan y ensamblan en bolsos, en cinchos, o los transforman en sacos y vestidos y los venden en otros países. Vimos el caso de una tienda en Estados Unidos donde venden un saco con diseños ixiles por más de 10,000 quetzales (1,360 USD, 24,890 MXN), ¿cuántos nos pagan aquí por un huipil?, 100 quetzales (13 USD, 248 MNX).

Es un tema muy injusto porque hay muchas ganancias de personas ajenas a la comunidad sobre el trabajo que hacen las mujeres, ellas están sosteniendo la economía de esas empresas y nada de esas ganancias o regalías regresan a las comunidades, no hay nada regulado en el país para que alguna ganancia retorne a la comunidad.

AUTORÍA

En Guatemala no se reconoce la autoría de los pueblos indígenas sobre sus tejidos, ese es un primer problema que existe, entonces en el primer momento que mujeres han querido demandar, no hay un delito de qué acusar a las empresas, es ahí donde nace la lucha para buscar esa figura jurídica y donde planteamos la protección de la propiedad intelectual a través de una norma que reconozca a los pueblos y mujeres indígenas como autoras y sujetos de derecho de propiedad intelectual.

Continuará…

Tejedoras mayas de AFEDES tras la propuesta de la” Ley de propiedad intelectual colectiva”. (Fotografía de Coordinadora Andina de Organizaciones Indígenas / http://www.coordinadoracaoi.org)